Tenía ganas de volver al Museo de Eduardo Chillida. Lo conocí hace unos cuantos años en un soleado y caluroso día de otoño; de uno de esos otoños que se resisten a olvidar el verano. Hoy, 6 de Mayo, día triste y "fresco" con amenaza de lluvia, se parece a aquél en una cosa: en que esta primavera se está resistiendo a olvidar el invierno.
Pero el grupo, deseoso de contemplar las creaciones del insigne donostiarra, no ha tenido eso en cuenta y a la hora prevista estábamos subiendo a "nuestro" autobús que nos llevaría directamente a Chillida Leku (Hernani). Eso sí, creo que todos, incluido Sebastian Agirretxe que nos acompañaba como guía, llevábamos paraguas.
Nuestra visita se ha iniciado con la acogida a nuestro grupo por parte del hijo de Eduardo Chillida, Luis, uno de los directores generales del museo, que nos ha dirigido unas palabras de bienvenida y una breve explicación de la historia de este bello lugar.
A continuación nos hemos encaminado por el jardín hacia el conjunto escultórico expuesto.
Pero el grupo, deseoso de contemplar las creaciones del insigne donostiarra, no ha tenido eso en cuenta y a la hora prevista estábamos subiendo a "nuestro" autobús que nos llevaría directamente a Chillida Leku (Hernani). Eso sí, creo que todos, incluido Sebastian Agirretxe que nos acompañaba como guía, llevábamos paraguas.
Nuestra visita se ha iniciado con la acogida a nuestro grupo por parte del hijo de Eduardo Chillida, Luis, uno de los directores generales del museo, que nos ha dirigido unas palabras de bienvenida y una breve explicación de la historia de este bello lugar.
A continuación nos hemos encaminado por el jardín hacia el conjunto escultórico expuesto.
Mención especial merece Sebastián, nuestro guía. Sus comentarios, anécdotas, sucedidos y explicaciones sobre la persona y obra de Chillida, algunas de ellas compartidas con él, evidencian el gran conocimiento que posee de este tema, así como su afecto y admiración hacia el artista más distinguido y premiado. Ha resultado un guía magnífico. Zorionak!, Agirretxe jauna.
La nota a la organización de esta visita de lujo alcanza un sobresaliente alto. Para esta puntuación he valorado: 1º.- La designación del museo como destino de la visita; 2º.- La decisión de transportarnos en cómodo autobús (ida y vuelta) y 3º.- La elección del guía.
A pesar del pronóstico de los meteorólogos, no ha sido necesario abrir los paraguas. Incluso durante unos breves instantes, cuando nos dirigíamos a posar para la posteridad, el sol ha dejado asomar unos rayitos, ¿regalo de los hados por aquello de elegir BUSCANDO LA LUZ como fondo de la foto? o ¿fruto de la buena idea de la organización de llevar huevos a las monjas de Santa Clara? según he oído contar.
Y para concluir, otra pregunta: ¿hace falta decir que hemos disfrutado de una deliciosa mañana?.
C.Y
La nota a la organización de esta visita de lujo alcanza un sobresaliente alto. Para esta puntuación he valorado: 1º.- La designación del museo como destino de la visita; 2º.- La decisión de transportarnos en cómodo autobús (ida y vuelta) y 3º.- La elección del guía.
A pesar del pronóstico de los meteorólogos, no ha sido necesario abrir los paraguas. Incluso durante unos breves instantes, cuando nos dirigíamos a posar para la posteridad, el sol ha dejado asomar unos rayitos, ¿regalo de los hados por aquello de elegir BUSCANDO LA LUZ como fondo de la foto? o ¿fruto de la buena idea de la organización de llevar huevos a las monjas de Santa Clara? según he oído contar.
Y para concluir, otra pregunta: ¿hace falta decir que hemos disfrutado de una deliciosa mañana?.
C.Y
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